La
banda sonora es muy buena, ofreciendo ambientación durante las batallas
y melodias que acompañan la travesía y la narración.
Ésta está conformada por música clásica y aprovecha
de una orquesta y un coro profesional. La actuación de voces es,
en promedio, buena, con un par de excepciones por querer enfatizar un tono
específico. Los efectos de audio acompañan apropiadamente
la acción visual, aunque en ocasiones se notan escasos y un tanto
repetitivos.
Al momento de lidiar con la Inteligencia
Artificial y sus, a veces, menos que apropiadas decisiones no queda otra
que adaptarse. Por suerte son detalles fáciles de evitar y de los
cuales no cuesta mucho sobreponerse, por más que implique andar
pendiente de las unidades, el avatar y los héroes más de
lo debido. El problema es que a veces el héroe no se defiende --rápido--;
los ejércitos atacan y persiguen más lejos de lo debido;
y el comportamiento de los hechiceros deja mucho que desear --se ponen
en primera línea cuando se quedan sin mana--. Por suerte, con la
debida gestión (supervisión), esto no pasa a mayores.
Las
unidades del enemigo ofrecen comportamientos apropiados, si bien a veces
demasiado prediseñados. Lo único extraño, y que en
muchos escenarios acaba como algo que se puede aprovechar, es que --ciertas
criaturas-- no nos persiguen más allá de determinada área
invisible. Una forma eficiente de reducir grupos con el avatar y/o tropas
adicionales. Tampoco se puede decir que utilicen tácticas inteligentes;
se amontonan, esperan, agrupan y atacan. La búsqueda de caminos
es buena, aunque no considera si un atajo, o ruta alternativa, está
o no en manos del enemigo.
No Todo es Perfecto
A pesar de la generosa oferta de SpellForce:
The Order of Dawn su jugabilidad no es perfecta, y posee un par de
detalles que podrían mejorarse. Lo bueno es que las ventajas son
mayoría de lejos, y más notorias que lo negativo que es muy
puntual. Por otro lado vale recalcar que muchos de los 'problemas' del
juego acaban más como detalles a ser rediseñados o, en todo
caso, que podrían haber estado mejor (errores técnicos y
de misiones secundarias ya habrían sido superados con un par de
patches
oficiales). Lo que, como digo siempre, deja camino y material para expansiones
y/o secuelas.
El
idioma nativo del juego es el alemán, y considerando la cantidad
de diálogo escrito e información en general, no es de extrañar
que existan algunas traducciones al inglés que faltan. Lo que si
dice mucho de quienes revisaron calidad es que sean textos relevantes de
las escenas narradas y algunos diálogos importantes de la misión
principal. También parece que se perdió información
durante el proceso de traducción porque de algunos objetivos no
queda nada claro el asunto de a donde hay que ir para continuar --éste
caso se da con misiones secundarias--.
Los controles, y la gestión de unidades
y héroes, no terminan siendo tan adecuados como se quisiera en más
de una ocasión. Si algo se extraña en la modalidad RTS es
la opción de colocar a las tropas en una instancia de agresividad
particular. Que siempre se lancen al ataque puede resultar en todo un caos
cuando la idea no era esa, y en perder unidades inútilmente. Algo
que también hubiera favorecido al sistema es teclas rápidas
para los hechizos y/o ataques especiales del avatar y los héroes.
Lo que no evita que su sistema puro ratón --click'n'fight--
sea el adecuado el más de las veces.
Considerando
lo tradicional de su componente Estrategia la presencia de tanto edificio
acaba redundante, hubiera sido más práctico trabajar con
mejoras en vez de uno nuevo para ciertas cosas. El más claro ejemplo
es la necesidad de contar con tres cuarteles (pequeño, mediano y
grande) en vez de uno solo. También hubiera favorecido a la gestión
el tener las mejoras centralizadas en un sólo lugar y no dispersas
en varias estructuras, aunque como no son muchas tampoco se vuelve un gran
problema.
Aunque extenso, --aproximadamente-- unas
setenta/ochenta horas cumpliendo todas las misiones y submisiones, The
Order of Dawn no posee elementos realmente aleatorios en lo que respecta
a objetivos primarios, secundarios, y aventura. Menos en cuanto a disposición
de los enemigos en un mapa, y las tácticas de ataque que utilizan.
Lo que quita motivos para jugar de nuevo con un personaje distinto y otro
conjunto de habilidades. Además que la jugabilidad no da como para
una segunda pasada, al menos no inmediatamente; claro está que tampoco
lo impide.
El
sistema de autosave y la falta de un hechizo
blink (teletransportación)
para el avatar son detalles negativos a nivel personal, habrá quienes
estén de acuerdo y quienes no. En el primer caso resulta que el
archivo se actualiza cada vez que resucitamos en un bindstone, o
cada vez que cruzamos un portal, si no se tenía nada salvado antes
se puede perder horas de juego. El punto es que seran pocos los que gustén
perder puntos de experiencia por resucitar, en vez de cargar una jugada
reciente, la cual lamentablemente no será el autosave. Hubiera
sido más práctico que guarde cada cierto tiempo, y/o trabaje
con varias versiones.
En relación al autosave tampoco
hay que olvidar que utilizar un bindstone para ir de un lugar a
otro carece de confirmación, un error y se acaba echando por la
borda un buen par de horas de juego si se estaba a punto de iniciar la
ofensiva. Por lo anterior, es mejor evitar su uso hasta completar un mapa.
Pasando al segundo punto. Poder escapar de una encerrona con el blink
habría evitado decenas de muertes innecesarias cuando, por uno u
otro motivo, nuestro avatar acaba siendo rodeado y los refuerzos están
muy lejos.
En Conclusión
Es
innegable que SpellForce: The Order of Dawn posee un par de defectos,
y un par de detalles que podrían haber estado mejor, pero en general
acaba siendo un muy buen juego, con una buena aventura y una muy bien implementada
jugabilidad híbrida. Recomendado para aficionados al RTS que buscan
algo nuevo, al igual que para los aficionados al RPG-Acción y/o
el RPG-Estratégico. Aunque en ciertos momentos críticos va
ha ser necesario tener --un poco-- de paciencia.
No tanto una evolución en el género,
como una primera completa y verdadera integración entre la jugabilidad
del género Estrategia en Tiempo Real y el de Juegos de Rol Acción.